Nuestra estrategía de inversión se compone de cuatro pilares:

 

I ) Filosofía de inversión.

II) Valoración de compañias.

III) Gestión del riesgo.

IV) Control de las emociones.

I. Filosofía de inversión

El equipo de gestión centra sus esfuerzos en la preservación del capital mediante la búsqueda y análisis de compañías.

 

Las ideas de inversión pueden provenir de cualquier sitio; vida diaria, familia, amigos, periódicos, research, Bloomberg, contactos en la industria…

 

La valoración de las compañías, el uso de referencias cruzadas y el análisis y control de las emociones son los pilares básicos sobre los que se sustentan todas las decisiones de compra/venta.

 

El análisis técnico no se considera parte del proceso de inversión.

Las compañías infravaloradas tienen potencial inversor solo cuando sus fundamentales mejoran con más fuerza que el consenso de mercado.

 

Comprar en el momento de cambio de fundamentales, vender anticipando la trampa de valor.

Horizonte temporal a largo plazo. Los mercados son ineficientes a corto plazo, están dominados por el miedo o la codicia, a largo plazo el precio iguala al valor de las compañías y los mercados se vuelven racionales.

 

Se presta poca importancia al análisis macroeconómico, se realiza un análisis del ciclo económico basado en la Escuela Austriaca del pensamiento económico para detectar posibles burbujas generadas por un uso ineficiente de los canales de creación del dinero tanto por entidades financieras como bancos centrales.

II. Valoración de compañías

La clave de todas las inversiones reside en la valoración de las mismas y control de las emociones.

 

Nuestro proceso de valoración de compañías se compone de cuatro etapas: 1) Identificación 2) Selección 3) Validación y 4) Seguimiento.

1. IDENTIFICACION

Búsqueda de oportunidades de inversión, las ideas de inversión pueden provenir de cualquier fuente.

 

Se realiza un análisis global del negocio para invertir únicamente en negocios comprensibles. Se buscan negocios simples poco diversificados respecto a su actividad principal.

 

Identificación inicial de compañías mediante análisis fundamental de ratios como P/E, ROCE, Price/Book, Price/Sales, Price/Cash Flow, EV/EBITDA, Debt/EBITDA.

 

Se presta especial atención a los cambios en los catalizadores de la compañía y de la industria.

2. SELECCION

En esta etapa se trata de identificar qué factores están ocasionando una mejora de los fundamentales detectados en la etapa anterior.

 

Se presta especial importancia a la fortaleza de la compañía en su sector, se analiza las barreras de entrada y salida y se realiza un análisis de los ratios de sus competidores.

 

Se realiza un análisis de las compañías en profundidad mediante la búsqueda de información y noticias del sector, análisis cruzado de múltiplos y descuentos de flujos de caja.

La mayor parte del tiempo se enfoca al análisis global del negocio, empresas comprensibles requieren modelizaciones simples.

 

El número de acciones en cartera es igual al número de negocios buenos encontrados. Sin límite mínimo y sin límite máximo.

3. VALIDACION

Una vez se ha sido seleccionado una compañia, se realiza un análisis de DCF o DDM para calcular su potencial de revalorización o margen de seguridad. El objetivo del cálculo del margen de seguridad es la determinación del valor de la compañía respecto a su precio de cotización.

 

Si la compañía cotiza barata y goza de un margen de seguridad amplio (+25%) se realizará la compra del título, si ocurre lo contrario la compañía se considerará como una idea inversión y se realizará su seguimiento hasta que posea potencial de revalorización suficiente. Se compra en momentos de mercado ineficientes dominados por el miedo para adquirir compañías con un margen de seguridad amplio.

 

El margen de seguridad será más amplio para empresas de baja capitalización.

 

El uso de referencias cruzadas, opiniones de otros profesionales, preguntas a la dirección, conference calls y visitas a las compañías son una parte esencial para la validación de una compañía.

4. SEGUIMIENTO

En esta etapa se realiza un seguimiento de los títulos en cartera y de las ideas de inversión. Se vigila constantemente el margen de seguridad de las compañías.

 

Se realiza el seguimiento de cambios en los fundamentales, noticias, drivers, posicionamiento de los competidores, cambios de rating y publicación de resultados.

 

La decisión de compra/venta se determina en base al margen de seguridad y potencial de apreciación.

III. Gestión del riesgo

La mejor gestión del riesgo es un buen análisis del margen de seguridad o potencial de revalorización (>25%) basado en una sólida valoración de la compañía por descuento de flujos de caja. Modelos simples preferidos frente a valoraciones complejas.

 

Se exige un margen de seguridad más amplio para compañías de baja capitalización.

 

La volatilidad no es un buen indicador del riesgo, la volatilidad solo muestra la fluctuación de la cotización de un valor, no recoge niveles de deuda, posición competitiva de la empresa…

 

Solo se utilizan derivados para cubrir el riesgo divisa de títulos que coticen fuera de la Eurozona.

 

Análisis de correlación sectorial en base a la fase del ciclo.

 

Análisis del drow down o máxima caída del título y del fondo.

IV. Control de las emociones

Asunción natural de una tasa de éxito de selección de compañías  del 70-80%.

 

Las emociones impactan el proceso de inversión de dos maneras diferentes:

 

Primero los inversores toman decisiones emocionales que pueden impactar la rentabilidad de las inversiones. Tienden a fijarse en la volatilidad a corto plazo. Los inversores tienden solo a invertir en acciones que les son familiares y son reticentes a vender estas acciones al tenerles un apego emocional. Es importante no enamorarse de compañías cuando una alcanza su precio objetivo hay que sacarla de cartera y buscar una alternativa de inversión.

 

Segundo, los mercados financieros están dominados por las emociones a corto plazo y no reflejan los fundamentales de las compañías.

 

El resultado de decisiones de inversión emocionales es una baja rentabilidad a largo plazo.

 

El reto consiste en saber explotar en nuestro beneficio la irracionalidad del mercado y la distorsión en los precios, comprando en momentos de pánico valores con buenos fundamentales y con un descuento significativo que nos permita obtener un margen de seguridad amplio y saber vender en momentos de euforia donde todo es optimismo, nuestras acciones reflejan un valor superior a su valor intrínseco.

 

“La clave está en la valoración y gestion de las emociones”, la estrategia de inversión tiene que estar basada en criterios objetivos sobre las valoraciones de las compañías, el contrastar información mediante el uso de referencias cruzadas aporta gran solidez a esta valoración.

 

El uso de criterios o ideas subjetivas añaden inconsistencia al modelo de inversión y lo invalidan. “Intiution is reason in a hurry“La intuición es la razón en apuros”.