A medida que los inversores se van formando, van definiendo su estilo de inversión, esta decisión es 100% de carácter personal, no depende ni de la formación, ni de la inteligencia, es una decisión basada en nuestro perfil de riesgo y modo de entender la actividad de inversión y por ello debemos respetar todas las estrategias y filosofías de inversión.

Las medidas clásicas de comportamiento son las utilizadas habitualmente en el estudio del desempeño de los títulos y carteras en bolsa. En todos los casos se trata de recoger la idea de que las rentabilidades obtenidas por los títulos o carteras no son directamente comparables, ya que los riesgos asumidos pueden haber sido diferentes. Las diferencias entre las distintas medidas estarían, precisamente, en el riesgo que consideran relevante, así como en la manera de medir la forma de batir al mercado.